ECORETOS

3 sep

Aunque el año comienza en enero, para mí las cosas siempre han empezado en septiembre. Me resulta mucho más fácil organizar planes y proyectos, estrenar agenda y hacer listas de buenos propósitos cuando el verano termina y empieza el otoño. Quizás sea un hábito adquirido en la etapa escolar aunque no lo creo, lo siento como algo más profundo y más orgánico.

Para este nuevo ciclo que ahora empieza, aquí está una de mis listas de buenos propósitos:

¿Quién se anima?

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